Lección 2

Lección 2

¿Por qué estamos estresados, por qué no tenemos nuestra autoestima equilibrada? 

Desde este enfoque y para que lo comprendas rápidamente te pondré los siguientes dos ejemplos comparativos: 

EJEMPLO A: Si decidiéramos dejar de tomar agua durante un día comenzaríamos a tener poco a poco los siguientes síntomas de deshidratación: 

Se nos secaría la boca, comenzaríamos a tener sed, pensaríamos continuamente en beber agua, nos pondríamos de mal humor, comenzaríamos a debilitarnos, a sentirnos mal... 

La solución para equilibrar el sistema: Beber agua. De ese modo dejaríamos de sentirnos ansiosos por la sed y nos sentiríamos mejor, más plenos, tan sólo bebiendo agua... el sistema sólo, de modo inteligente, una vez recibe el agua ya se encarga de hacernos sentir mejor. 

EJEMPLO B:   Si comparamos ahora el ejemplo A con nosotros mismos, y en comparación vivimos en un sin parar, dedicando nuestro tiempo a los demás, a lo demás, de aquí para allá, sin pararnos ni un sólo momento a pensar en nosotros, en nuestro sentir y bienestar, si no tomamos consciencia de que existimos y necesitamos "beber" de nosotros mismos, de nuestra consciencia de Ser y Estar, tomarnos un espacio para re-conocernos, animarnos, autocuidarnos... es decir, parar para "hidratarnos", cuando no hacemos eso comenzamos de igual modo a "deshidratarnos energéticamente" y desarrollar los siguiente síntomas: 

Tensión, desánimo, preocupación, pensamientos negativos, ansiedad, autosaboteo, falta de confianza... 

La solución para equilibrar el sistema: "Proveernos de datos nutricios y benevolentes". De ese modo dejaríamos de sentirnos inquietos, inseguros... y comenzaríamos a sentirnos mejor, más plenos, tan sólo si nos proveemos unos minutos al día de "datos nutricios y benevolentes"... el sistema sólo, de modo inteligente, una vez recibe los datos, de manera autónoma, automática se encarga de equilibrarse y hacernos sentir mejor.

Por tanto y visto ambos ejemplos, el estrés y baja autoestima es el resultado de una falta da atendimiento a mí mismo (de datos nutricios y benevolentes), es el resultado de no cuidar ni cultivar en mi persona, conmigo mismo ciertos aspectos que sólo yo puedo autogestionar, y que por cultura o costumbre he dejado en manos ajenas, en manos de los demás. 

Un ejemplo más bastante simple sería: 

Yo espero de mi pareja, de mi padre, de mi madre, hijo, amigo, etc., reconocimiento, un "te quiero" o un "abrazo". Como lo espero de los otros, de los demás, me niego a mí mismo "el agua para beber", y como esa "agua" no me es dada (como yo espero, de quien yo espero, o por cualquier otra causa), pues me deshidrato... 

Solución: Autoproveerme de ese "te quiero" a mi mismo, a mi misma. Ese "te quiero" es un dato nutricio y benevolente conmigo mismo. Esa es la base imprescindible y fundamental para autohidratarse y comenzar a sentirse mejor. Podrá incluso plantearse: ¿Pero ese "te quiero"... no es lo mismo que el que me dice o espero del otro?... Y claramente y contundentemente le digo: -Claro que no es lo mismo o el mismo... es único. 

Además, a su sistema "le da igual", su sistema solicita datos nutricios y benevolentes. A usted parece importarle, pero a su sistema le garantizo que no. Sólo requiere el dato nutricio que usted mismo puede generar para usted... nada más, así de simple.

Con esto quiero decir que todo aquello bonito y bueno que venga de los demás, por añadidura será genial, ahora bien más allá de eso, nosotros tenemos la responsabilidad, si queremos llegar a sentirnos bien, plenos, sanos... de autoproveernos de datos nutricios y benevolentes a nosotros mismos.

En la siguiente lección veremos los tipos de "datos nutricios y benevolentes" de los que me puedo proveer, así como el método de trabajo a seguir.

Lección 3
Copyright ©2017 Biocoherencia, All Rights Reserved.